Quiero ser tu perrita

Siempre hemos tenido la fantasía de que me trates como tu perrita fiel, pero a la vez también deseo experimentar ser poseída por más de un hombre a la vez. No es tu cumpleaños pero te tengo preparado un regalo: un collar y una correa para que me los pongas al llegar a casa. Tengo todo preparado para cuando llegues.

Entras por la puerta y me encuentras vestida con lencería y en mis manos un paquetito con tu regalo. Me miras, sonríes, me besas y abres el paquete. Examinas el contenido y la nota que lo acompaña.

Haces los honores y me colocas el collar alrededor del cuello, me besas de nuevo, me pones la correa y paso a ser tu perrita. Me pongo en el suelo a cuatro patas y camino delante de ti, meneando mi trasero. 

Vamos hacia el sofá del salón, te sientas y yo me acurruco a tu lado, apoyando la cabeza en tu regazo. Me acaricias mientras vemos la televisión. Suena el teléfono, es un amigo tuyo que va a pasar a hacerte una visita.

Te miro y te pregunto si posponemos nuestro jueguecito para otro momento, me dices que no, que le vamos a dar a tu amigo un regalo adelantado por su cumpleaños. 

Pasan unas horas hasta que tu amigo llama a la puerta, durante la espera me has estado mimando y yo te he devuelto los gestos de cariño lamiendo tu mano primero y como premio me diste a comer tu deliciosa salchicha rellena de deliciosa y caliente crema.

Espero en el sofá mientras abres la puerta a tu amigo, cuando llega al salón, bajo del sofá y me acerco a saludarlo gateando desnuda por la alfombra ataviada solo con el collar y arrastrando la correa.

Me subo a sus piernas y le lamo la mano, como saludan las perritas a los invitados que son bienvenidos. Tu amigo entre sorprendido y entusiasmado por la sorpresa,se deja hacer.

Me quedo arrodillada en el suelo, con mis manos entre las piernas y la cabeza alta. Metéis vuestros dedos en mi boca, los acaricio con mi húmeda lengua. Bajo vuestros pantalones empiezan a crecer vuestros miembros.

Os sentáis en el sofá de tres plazas, y yo acaricio vuestros muslos, arrodillada sobre la alfombra. Mis manos se deslizan sobre vuestros pantalones desde la rodilla hacia vuestras cada vez más abultadas entrepiernas.

Eres el primero en liberar tu polla, está grande y dura como a mí me gusta. Invitas a tu amigo a imitarte mientras yo acerco mis labios a tu glande y lo hago desaparecer en mi boca, que está hecha agua de deseo. 

Tu amigo saca su polla y comienza a acariciarla mientras observa cómo te devoro. Lo miro sin dejar de mover mi cabeza arriba y abajo engullendo toda la longitud de tu polla. Mi mano se acerca a sus huevos, los saca de su escondite y los acaricio mientras él sigue meneando su polla, casi tan larga como la tuya aunque un poco más gruesa.

Agarro tu polla ensalivada con mi mano libre y recorro toda su longitud, empapando mi mano con la capa de mi propia saliva que la recubre. Mi boca se dirige ahora a la polla de tu amigo, que espera ansioso el momento.

Me acaricias el pelo mientras tu amigo disfruta de mi mamada, te colocas de rodillas en la alfombra tras de mí, me acaricias la espalda, al llegar a mi cintura la levantas con suavidad, elevando mi trasero en el aire.

Empiezas a besar mis nalgas, a lamer mi ano. Mi coño está empapado, y más aún cuando siento tu aliento acercándose. Me empiezas a comer mientras sigo envolviendo la polla de tu amigo entre mis labios, sus manos sujetan mi cabeza y acarician mi pelo mientras lo hago.

Noto como restriegas tu polla contra mi sexo, haciéndome dejar de mamar a tu amigo para jadear de placer. Miro la cara de tu amigo y veo con deleite que él lo está disfrutando tanto como nosotros. Espasmos de placer recorren mi cuerpo cuando tu glande roza mi clítoris.

Deslizas tu polla dentro de mi coño, con suavidad, entras hasta el fondo. Noto como tu grosor acaricia las suaves y húmedas paredes interiores de mi vagina a medida que me vas penetrando lenta y profundamente.

La polla de tu amigo llena mi boca. No puedo describir el placer que me produce sentirme penetrada por dos sitios a la vez, disfrutas de vuestras pollas. Tus movimientos marcan la coreografía. Tus manos agarran mi cintura, clavas tus dedos en mi carne mientras aceleras el ritmo de las embestidas. Entre los dos me lleváis al orgasmo.

Le indicas a tu amigo que se tumbe en la alfombra. Lo hace y me ordenas que me coloque a horcajadas sobre él, y le deje penetrar mi sensible y empapada vagina. Soy tu perrita fiel y obedezco sin rechistar.

Escupes sobre mi espalda y con el dedo deslizas tu saliva hacia mi ano, untándolo, penetrándolo con el dedo mientras cabalgo la polla de tu amigo, que me chupa los pezones mientras me folla.

Dilatas mi ano con dos de tus dedos, me excita pensar que en breve seré objeto de una doble penetración, mi fantasía está a punto de hacerse realidad. Tu glande acecha mi ano. Jadeo de placer mientras tú amigo se deleita con mis tetas en su boca.

Llega el momento, tu polla atraviesa mi esfínter, siento las dos pollas dentro de mi, separadas por una fina y sensible capa de mis entrañas. La doble penetracion desacompasada hace que vuestras pollas parezcan estar librando una batalla en mi interior. Una deliciosa batalla que me lleva directa a mi segundo orgasmo. 

Mis piernas flaquean, nuestros gemidos se entrecruzan como en un acalorado debate en un idioma ininteligible. Noto como palpitan vuestras pollas dentro de mi. Tus manos agarran con fuerza mi cintura, anunciando tu inminente descarga.

La cara de tu amigo y sus manos rodeando los pechos que antes devoraba, me hacen pensar que tampoco él está muy lejos de descargar. Lo deseo, quiero sentirme golpeada por vuestros chorros.

La imagen mental de mi coño y mi ano inundados de vuestra espesa y caliente esencia de manera simultánea hace que la sensibilidad de mi cuerpo aumente, mis pies se contraen, mis manos retuercen la alfombra.

Tú eres el primero en disparar, un gran chorro caliente llega a cada rincón de mi interior. De tu boca sale un gruñido de placer que desencadena una reacción instantánea en mí, comprimo los músculos de mi vagina alrededor de la polla de tu amigo.

Esa contracción hace que tu amigo estalle también en mi interior, sus chorros inundan mi vagina, mientras los tuyos desbordan mi ano cuando sacas tu polla de mi interior. Me levanto y vuestros jugos salen de mi interior y se deslizan por la cara interior de mis muslos.

Me vuelvo y te beso con pasión. Tu amigo descansa extasiado, tumbado en el suelo mientras su polla va decreciendo lentamente. Salgo de encima de él. Me abrazas, acaricias mi espalda.

Te sientas en el sillón y yo a tu lado mientras tu amigo se incorpora. Apoyo mi cabeza en tu regazo de nuevo, tu amigo se sienta un momento a nuestro lado, me pasa la mano por el lomo hasta encontrarse con la tuya en un apretón de manos.

Nos agradece la velada mientras se viste. Le devolvemos el agradecimiento. El placer ha sido nuestro, le contestamos. Nos quedamos desnudos en el sofá, juntos, mientras él se va.

Es un placer ser tu perrita fiel. Te adoro mi amo. 

Texto e ilustración por @sexticles

banner-libros

9 comentarios en “Quiero ser tu perrita

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s